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Para qué una huerta




Las huertas escolares son una herramienta educativa valiosa que puede tener muchos beneficios para los estudiantes, la comunidad y el medio ambiente. Para los estudiantes, las huertas escolares pueden: Fomentar el aprendizaje activo y experiencial. Los estudiantes pueden aprender sobre el proceso de crecimiento de los alimentos, las diferentes técnicas de cultivo y la importancia de una dieta saludable. Desarrollar habilidades de pensamiento crítico y resolución de problemas. Los estudiantes deben aprender a planificar, plantar, cuidar y cosechar los cultivos. Fomentar el trabajo en equipo y la colaboración. Los estudiantes deben trabajar juntos para cuidar la huerta. Mejorar la salud física y mental. El contacto con la naturaleza puede ayudar a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Para la comunidad, las huertas escolares pueden: Proveer alimentos frescos y saludables. Los alimentos de la huerta escolar pueden ser utilizados para las comidas escolares o para ser donados a organizaciones locales. Fomentar la participación comunitaria. Los miembros de la comunidad pueden ayudar a cuidar la huerta o participar en actividades educativas. Mejorar la estética del entorno. Las huertas escolares pueden ser un lugar atractivo para la comunidad. Para el medio ambiente, las huertas escolares pueden: Reducir la huella de carbono. Las huertas escolares producen alimentos localmente, lo que reduce la necesidad de transporte de alimentos. Conservar la biodiversidad. Las huertas escolares pueden proporcionar un hábitat para la vida silvestre. Promover la educación ambiental. Las huertas escolares pueden ayudar a los estudiantes a aprender sobre la importancia de la sostenibilidad. Objetivos de desarrollo sostenible Las huertas escolares contribuyen a los siguientes objetivos de desarrollo sostenible de la ONU: Hambre cero: Las huertas escolares proporcionan alimentos frescos y de calidad a la población urbana. Salud y bienestar: Las huertas escolares pueden ayudar a los estudiantes a aprender sobre la nutrición y a adoptar hábitos alimenticios saludables. Calidad de vida de las ciudades: Las huertas escolares pueden crear espacios verdes y saludables en las ciudades. Acción por el clima: Las huertas escolares pueden ayudar a reducir la huella de carbono de las ciudades. Vida de ecosistemas terrestres: Las huertas escolares pueden ayudar a conservar la biodiversidad. En conclusión, las huertas escolares son una herramienta valiosa que puede tener un impacto positivo en los estudiantes, la comunidad y el medio ambiente.

Pero no es algo nuevo, desde 1937 el colegio cuenta con una huerta (de forma intermitente a lo largo de los años). Fue necesario a raíz de que la "escuela de artes y oficios" era un internado.


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